En principio me pareció que la piquera era demasiado alta y cualquier depredador pequeño (ratón, lagartija, etc.) podría pasar sin problemas. Para evitarles el despliegue defensivo necesario, decidí reducírsela con una chapita y dos tornillos que en cualquier momento puedo retirar si lo considero necesario.
De momento lo tengo en observación para ver que tal se manejan los zánganos.
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